Los scones de mi mamá

70B536AB-B7E1-4253-A983-E6EA23A052B1.jpgMe encantan las recetas que vienen cargadas de historia. Esta de scones (para mí los más ricos del mundo) es de mi mamá. Recuerdo que cuando era chica, había mañanas en las que me despertaba con un aroma increíble que invadía toda mi casa.

Me encantaba ir corriendo a la cocina y encontrar la canasta con scones recién hechos. Es un recuerdo que revivo cada vez que los preparo, y me llenan de amor. Ojalá ustedes tengan una historia parecida, y sino les recomiendo que empiecen a escribir la propia con sus hijos. Creo que es el mejor regalo que les podemos dar: recuerdos llenos de aromas y amor.

Ingredientes

4 tazas de harina leudante.
3 cucharadas de azúcar.
1 cucharadita de sal.
1 huevo
180 gramos de manteca.
1 taza de leche tibia.
Procedimiento

Prendé el horno a fuego fuerte.
Batir la manteca con el azúcar.
Agregar el harina con la sal tamizada. Lograr un arenado.
Agregar la leche tibia junto con el huevo mezclado adentro.
Mezclar con ayuda de una espátula hasta que quede todo integrado. NO amases! Sino salen duros.
Poner la masa sobre la mesada, estirarla y doblarla en dos (como si fuera un libro).
Con un cortante, o como hacia mi mamá, una taza, cortar los scones.
Ponerlos en una placa para horno con papel manteca o de silicona.
Pintalos con huevo y espolvoréalos con azúcar. Llevarlos a un horno precalentado fuerte hasta que estén apenas dorados.
Sacarlos y dejar que se enfríen un poco sobre una reja de metal.
A mí me encanta acompañarlos con manteca y dulce, pero eso ya depende de vos. También quedan increíbles con queso blanco, ciboulette y salmon!

 

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